
Caminas por las calles de esa gran ciudad que te vio nacer y en la cual te ganaste ese «nombre» que de todos por los alrededores conocidos «Oveja Negra» te llaman, pero no muchos saben el porqué de tal forma de «conocerte» hasta que tienen esa suerte de encontrarte en esos oscuros lugares donde pocos se atreven a transitar y menos quedar, pero tú los llamas hogar, bandidos de todas clases y esas mujeres que no tienen esa «clase» pero a noche dan ese «dulce» sabor de otros conocidos en esos bajos mundos donde ley que lleve Estrella no está, pero si hay una autoridad y en esa «Loba» en piel de oveja será aquella que cosas se permitirán y cuáles se olvidarán, pero no todo es duro y áspero con ella aunque en oscuridad sea su dominio, pero no será esa clase de demonio, pues aunque no se note un corazón una vez de piedra en ella encontrará hoy uno como ese malvavisco que es cubierto de dulce chocolate que con sus labios si te besa te dejará de vista visco y así un sentimiento florecerá como si fuera azafrán en un jardín que oscuro será, pero no por una maldad sino porque en ella esa «Oveja Negra» un motivo de amor se podrá encontrar solo será cuestión de tiempo en qué en ella así lo demostrará a aquel que atrevimiento salte por un sentimiento para a ella conquistar, pero sin su temperamento de color de la noche, pues ella siempre será por eternidad una «Oveja Negra» qué a cuyo corazón no cualquiera podrá entrar.
-Copertone Hill, 2024®-
Deja un comentario