Ésa hora del café.


Momento de hacer una pausa en el día que para ti empezó muy temprano y antes del almuerzo debés hacer ése alto al camino pues sinó otro será tú destino, sales a la cafetería que te queda a la vuelta de la esquina y ya en ella te das a ésa dulce tarea en ésa hora de café que se ve interrumpida por un «desconocido» que ya te es conocido pues en ocasiones han intercambiado miradas y tiempo de más no ha ocurrido, así que él se acerca y le das ésa mirada de «sorpresa» mientras disfrutas de trozo de pastel, él decidido te saluda y acto seguido toma junto a ti asiento para una conversación tener y a ti por ello sorprender pues en tú mente que está pensando a mil en qué querrá y si creé que lo logrará así tiempo pasa y entre dichos y café llega ésa hora para regresar a ése rutinario trabajo que hoy fue algo fuera de lo ordinario pues en ésa hora del café se dió algo entre dos que dejó buen sabor de boca y así día continuar entre pensar una cosa y otra para tarde ya después regresar a casa no sin antes quedar con ése «desconocido» en ésa llamada para cambiar ése sentir de «no conocer» a un más probable «conocerce» y quién sabrá si historia continuará y campanas se oirán y arroz y flores se lanzarán para un día ya recordar cómo empezó ése juntos andar y sin querer encontrar la felicidad por algo tan sencillo cómo lo que se dió ésa tarde de café.
-Copertone Hill, 2023®-

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar