En un Bosque.


Una tarde que parece de eterno invierno se te ve en un Bosque sin esos dos hasta ahora inseparables compañeros en Arco y Flechas que te han acompañado a lo largo de una eterna existencia donde belleza es eso qué en ti desde tiempo inmemorial en tu piel se te ha dado por esos dioses del Bosque del cual eres esa hija «favorita» y en realeza nadie se te iguala en belleza con ese torso desnudó con el cual te sientes a placer porque en esa hora dónde Arco y Fecha sean antes de tomados por tus manos te hacen sentir ese calor que parece sensual que hará despertar a aquel que en ti pensará sea de día o noche dónde Luna con su tenue luz hará que en ti como Lobo lance aullido porque desea estar contigo porque para él serás querer que amor siente desde mucho tiempo antes con un pasional deseo por recorrer esa tersa y suave piel para entrepierna abrir y así un contoneo febril a veces lento para después rápido en ese compás que gemido alcanzará a oírse aunque no por otros percibirse en noche que llegara a la madrugada y en siguiente mañana para así después volver en ese bosque a estar por qué él es tu hogar.
-Copertone Hill, 2024®-

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar