
Era de no creer en esos seres alados porque éran de esos cuentos donde hadas con sus hechizos eran, pero que equivocado estaba porque ella un día tocó a mi puerta ése en qué noche ya era para con su beldad en ésa armadura color de la gloria y adornos de oro me dejó al despertar con unos ojos desorbitados por la belleza contemplada en ella ésa que con filo de espada el metal de la tristeza cortará con su mirada penetrante cómo sí se tratace de mantequilla y mostrar ésa maravilla de sentir para el corazón hacer de alegría latir porque ella en ésa noche ni se apartará de este ser mortal que junto a ella estará para en noche tener una noche que no se olvidará o al menos en ésa éternidad donde será donde ella ése Angel en corazón permanecerá.
-Copertone Hill, 2023®-
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