
Jornada a veces cansada, pues te consideran un hada y no son pocos los que te buscan fémina o varón todos desea algo de favor, vidas llevan disolutas y quieren que tú les des tranquilidad como si fueras hechicera y arte mágica hicieras y esa no es tu especialidad, pues aunque Ser alado eres magia nunca harás ni truco para hacer nada mejor, pues tu misión no es y debes sí vigilar el buen andar y así a ese cuidar para que no se meta en esa camisa y vara de once pruebe para ver sí de ella salé sin pena, pues quiere de ti gloria una que en ti siempre querrán cómo «Gran favor» y les concedas sin condición y tú a veces lo harás, pues en tu corazón reina la bondad y con tus alas los cubrirás para que hoyo no vean y así salven el «Día de fechoría», unas veces lo harás sin chistar, pues querrás que el camino recto tome antes que mal le lleve, pero en ocasiones esas menos dejaras fluir para que él sepa su mal proseguir aunque te reprochara, pero que más da, pues cuenta se debe para que camino estrecho sepa tomar y esa vida deba seguir y así lo guardarás para que otro día vea ese Sol que entra por su ventana y le dé su calor para que él sepa lo que es amor, así un día sí otro también igual lo harás y al final de ese día tendrás «Unos minutos de Paz» para que junto a ese café en una ciudad que sin ti y otras cómo tú en su caos siempre viviría y no encontraría una digna salida y pronto con pena moriría.
– Copertone Hill, 2033®-
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