Entre bella y bestia.


Criaturas que en la claridad del día nadie les ve y es cuando el simple mortal duerme cuando ellas a la «vista» aparecen, pues en oscuridad se sienten dueñas y señoras de esa penumbra que para otros les causa temor, pero en ella encontraron ese extraño amor entre bella y bestia por ese hechizo que milenio tiene y centurias mantiene, pues ellas perdieron ya la noción del tiempo y en ese contubernio que parece infierno encontraron esa llama de amor que les quisieron quitar, pero en ellos no se desvió ese amor qué una vez que comenzó cuando eran criaturas del día y se veían en esa campiña alejada de la mirada de otros, pero que en una que envidia tenía según ella dolor les causaría, pero no contó que entre pecho y espalda de esos dos se encontraba ese corazón que por amor no se fijó en solo lo carnal sino en esa alma que es en ellos lo que les dará el aval para ese dos convertirlo en uno en amar no importando que otros no lo verán con alborozo, pues era ella esa bella dama y otro feroz bestia que no se concebía en sus mentes un «juntos» pero ellos de otro buen hechicero consiguieron un parcial indulto que oportunidad les abrió para ese amor concebir y eternidad conseguir en ese querer que parece de día inverosímil, pero que hace sus corazones latir así a mil en esa noche para en sempiterna llama del querer entre bella y bestia nunca llegué a su final.
-Copertone Hill, 2023®-

2 respuestas a «Entre bella y bestia.»

  1. Gracias por tú sentir para mis letras

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