Cómplice.


Quedamos ésa noche a las diez menos cuarto y en ése cuarto que habitación de hotel es pues queremos privacidad aparte tener de ése lugar donde niños están y que ellos y nosotros llamamos hogar, recordar ésos tiempos donde dos que adolescencia dejaron en ése auto un día de verano para en éso de «,adultos» adentrarse en ésa «aventura» dónde ropa fue ése pequeño estorbo pues no duró mucho en desaparecer porque ésos dos nos dimos al placer, hoy igual que ayer tuvimos un «Cómplice» que fue ésa luna que hoy también nos da ésa media luz sensual que nos hace corazón acelerado tener para ésas caricias que nos provocan ése agitar que a corazón hace bombear ése sentir que nos hará vibrar al piel saborear cómo criaturas de la noche dónde ése cómplice nos dará entre luz para en ése besos saber sin tentar pues no será pecaminar sinó ése placer dar en ésos labios que uno tiene en norte y sur mientras el otro los acaricia y besa y unos sueltan ése gemido que habitación contigua oirá y si alguien lo sabrá sonrisa nerviosa soltara pues sabrá que en ése deleite el se querrá y afortunado pensará de ése que gemido ollé mientras disfruta de ése lienzo que cuerpo de guitarra tiene y del cuál aquel cómo virtuoso tocará esa melodía que los transportará a ése lugar de Luna dónde ella como ése cómplice los llevará a un éxtasis sensorial y sensual donde a media luz ése par uno será.
-Copertone Hill, 2023®-

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar