Tres veinticinco.


Hora marca un reloj que no tiene cuerda pero que tiene en él ésa energía para levantar al más dormido de su asiento cuando marca las tres veinticinco de una tarde que no importa si es verano o invierno pues en el calor de ésa hora se tiene que poner atención con un frío de emoción que le hará latir el corazón pues en ésas manecillas la mirada atenta está para ver qué más sucederá pues en ésa figura que femeidad exhibe corazón no cabra en pecho pues acelerado el pulso tendrá y en él retumbara cómo ése tambor que será ése amor qué de ésas «manecillas» querrá para ése disfruté sensual que con ella saciara en ésas tres veinticinco que ella tiene y con éllas atrapado en deseo estará ése mortal que con ella a cielo le llevará para que en tres veinticinco el amor se prodigara para después de ése «correr» de manecillas un «Tic Toc» en cadera perdido en deseo estar para en madrugada ya sin «cuerda» terminar.
-Copertone Hill, 2023®-

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar