
El reloj marca las once menos cuarto de una noche cualquiera para ti pues en tú rama de trabajo es común que tú hora de llegada a éso que llamas «hogar» pues tú costumbre por la ciudad dianvular de esa sucia ciudad donde justicia brilla pero no por estar presente sinó que ausencia es su norma de toda forma para que entonces tú tomes la oscuridad de la noche y hagas correr para caer ésa sangre que hoy en noche de tu cuerpo en herida lavas pero sabes que otros no tendrán las fuerzas pues en su charco propio estarán inertes pues fue su suerte encontrarte para momento último de aliento y así terminar de otro ése sufrimiento para en ti esbozar ésa sonrisa tan especial hacia él para así terminar después de un día ya agotada pero tranquila en mente y corazón sabiendo que lo justo… se realizó.
-Copertone Hill, 2023®-
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