
Un día dónde la hora del día hacía que el cuerpo se deshidratara y sed daba llegaste tú y en ése encuentro una botella de ése líquido que ése día de Sol ardiente sabía a bebida de Reyes me compartiste y yo que era en ése momento un extraño en ello ví cómo un ángel me sonreía y coqueta gentilmente sed me quitaba, momento cambio ése día y otro calor sentía ya no por el astro Rey sino por una estrella que en figura de mujer está en ése instante para eternidad desear estar junto a ella pues es muy bella y así una vida que una vez fue errante ya ése caminante rumbo fijo tomó y la dicha encontró para junto a ella una vida dichosa y con amor dulcemente empalagosa vivir para una hermosa eternidad juntos compartir y por falta de un querer nunca más sufrir.
-Copertone Hill, 2022®-
Deja un comentario