
Uno fue el que en la vida era caminar el rumbo que no a ningún lugar pero se aferraba a encontrar éso que le decían era amar, así recorrió buen trecho de su solitaria existencia pues el amar no era su bregar ni mucho menos su brecha pues uno era ser ésa endecha, cambio no esperaba hasta que un «angel» cruzó su camino y con su cabello desordenado por ése viento que le trajo ante este que mortal es para su papel en esa «obra» que es la vida misma uno que guardián a otro sería cómo calor en noche fría para a ella cuidarle el alma y en su abrigo sentirse vivo para que así ya no ser uno sinó un dos que uno sin el otro sentiran alma siempre resguardar pese a viento y marea que con sus ráfagas les cercan pero uno a otro ése cuidar el alma les abrigara para que ése amor no tenga pendiente que escalar y su camino sea fácil de caminar pues él a tí y tú a él tendrán un cuidarse el alma esa que corazón de amor palpita y les lleve a ésa felicidad que es esquiva pero para ellos merecida para juntos disfrutarla con nfinito placer.
-Copertone Hill, 2022®-
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