El porqué no se sabe a bien pero en ése deleite ambos se sumergen, uno al lenguaje no hablado pero si con órgano degustado mientras que el otro sonido bucal hace muy sencillo y a los dos les hace querer perder el sentido, que de tiempo no se dan ni cuenta pues ése placer lo disfrutan como si fueran niños en un parque dónde el vértigo de montaña les hace exhalar y luego soltar ese alarido que dulce en estos dos es de vehemente placer porque en ese deleite uno se convirtió en maestro y el otro ése instrumento para estremecer los sentidos y un sudor que es frío pero que hace sentir vivo y que en sensaciónes se está en un «tío vivo» para ése ambos luego fundir y pieles sentir deleite así ambos se complementan para un gemir mientras otro a en tiempo a venir para que ambos queden lado a lado con un sudor y suspiro dado por el hecho que nada estuvo maltrecho y que a ése par les provoca en ése deleite que a ellos llena para un infinito que tiene un hoy y en deseo de mañana para repetir y nunca de él desidia tener pues lo repetirán en ése otro día por el ansia dada, no lo dejarán ni hoy ni mañana y siempre tendrán ése momento para ése singular talento que en gusto y quejido será para ellos deleite bien merecido. -Copertone Hill, 2022®-
Deja un comentario