
Ir por la vida pero sin rumbo fijo era la ordenanza en una vida que parecía pérdida, de acá por allá se buscaba a veces parecía que se encontraba pero de las manos se escapaba era escurridiza ésa felicidad pues ni por aquí no por allá se dejaba hallar, así parecía que terminaría vida y solo se estaría sin siquiera un perro que le ladre a esta alma que estaba vacía, pero un día algo cambio se empezaron a disipar ésas nubes grises que no dejaban de atormentar con una lluvia de desilusión y con un abrazo todo se disipó y Sol hizo su aparición en forma de una mujer que con dulces ojos me sonrió y en un abrazo se encendió una llama de pasión que cómo niño con juguete nuevo se sintió pues una hermosa dama con sus ojos brillantes me miró y un apacionado beso me dió para en ése abrazo comenzar una nueva vida donde nubes se disciparon al escuchar latido fuerte de corazón lleno de emoción pues con el la felicidad regreso y sujeta se tendrá para no dejar escapar a ésa que se debe armar en un abrazo de aquí y ahora para una feliz eternidad.
-Copertone Hill, 2022®-
Deja un comentario