Historia había y debía corroborarla y emprendí un viaje a lo desconocido qué era de otros conocido, contaba esa historia que en jungla existía una divina criatura que con su piel blanca como la arena ella era esa joya salvaje que en su bella figura te atrapa cómo esa trampa qué cuando caes en ella de cabeza te pone, así ella con sus líneas sensuales de arena te deja pensando enamorado en vela para al día siguiente en esa jungla a ella pretender encontrar y desear que ella te preste atención para que palpite a mil el corazón al ver sus caderas al caminar y sus labios gruesos besar para con ello a los cuernos de la Luna y luego a jungla regresar para con esa belleza que con su sonrisa en ése paraje salvaje te enveleza y en eso del amor dichoso tu alma en jungla caer presa. -Copertone Hill, 2021®

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