Bosque que no parecía tener fin era ése donde caminabas rumbo a tú cabaña y que ya era mi costumbre observar tus caminatas en el fresco de la mañana desde lejos con mis grandes ojos porque no quería perder detalles de ésa hermosa y llena de sensualidad figura que caminaba despreocupada por el bosque, no me atrevía a presentarme no quise causar asombro pues no era galante ni buen mozo mí corazón cada vez que le veía quería decirle cómo saltaba de alborozo aún siendo esa bestia que en bosque en día vivía y en noche en Luz de Luna a la cual un aullido daba porque soñaba apacionadamente con la que por costumbre llamaba «Mí Roja» que con su sensual figura recorría la espesura cada día para que mí corazón latiera y vida cobrará al verle pasar cómo está mañana dónde con su Rojo vestir mi corazón enamorado ella sin notarlo lacia latir de forma apacionada, así es y será está historia una de día otra de noche pero de «Mi Roja» siempre en Sol o Luna estaré encantado y en infinito a su lado profundamente enamorado . – Copertone Hill, 2021®

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